Cualquiera que me conozca un poco sabe lo que me gusta la
política, y que quede claro que he dicho la política, que no los políticos. De
est@s ya casi no quiero ni oír hablar, salvo algunas excepciones, que las
habrá, se han convertido en unos seres que dicen que miran por nuestros
intereses, pero nada más lejos de la realidad, para mí que están ajenos a toda la
situación actual, viven en su mundo, hablando y haciendo como si les
interesáramos, pero sin hacer nada por ninguno de nosotros.
Yo estoy cansada, muy cansada de esta crisis, estoy cansada
de dar las gracias, estoy cansada de que
me engañen, de que me digan que me tengo que apretar el cinturón, de que me
digan que es por mi bien, por el bien de mis hijos, de todos nosotros. Estoy
cansada de que a pesar de trabajar más horas, ganar menos dinero, que me quiten
pagas, tener menos días de vacaciones, no poder ni siquiera ponerme enferma
porque me lo descuentan del sueldo, me sigan diciendo “y da gracias porque
tienes trabajo”. Y yo las doy todos los días, por la mañana, al mediodía, y al
irme a acostar y poner el despertador a las 6.15. Pero también pienso porque no
nos dan las gracias a nosotros esos políticos de pacotilla que tenemos
gobernándonos, esos que ahora están en la oposición para hacer lo mismo que
cuando gobernaban, o sea nada, toda esa gente que vive alrededor de ellos, y
que tienen trabajos simplemente por conocer a tal o a cual. Porqué no me dan
las gracias todos los días por la mañana, al mediodía o al irse a acostar
ellos, esos que han desviado fondos de los ERE para enriquecerse a nuestra
costa, esos que han comprado áticos a sus hijos, y les han pagado estudios que
yo nunca podré pagar a los míos, esos que a pesar de tener impuestas fianzas
millonarias no van a la cárcel aunque no las paguen, esos que nos han gobernado
negligentemente y ahora quieren más esfuerzo nuestro, esos que tienen grandes
fortunas en paraísos fiscales y se dicen españoles.
Estoy muy cansada de que me digan que “el capital” es quien
maneja todo, de que “la Merkel” es quien manda, de que los rusos y los chinos
están comprando el país. El día que deje de estar cansada me levantaré e iré a
trabajar y cumpliré con mi deber, dejaré de dar las gracias a todos estos, y se
las daré a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros, a mis vecinos, porque
son ellos los que con su esfuerzo aportan mucho más por todos nosotros, que
todos estos politicuchos que dicen que lo hacen todo por nuestro bien.
El día que deje de estar cansada me levantaré e iré al banco
a cancelar mi pequeña cuenta, que para que ellos me cobren por yo disponer de
mi dinero hay que estar tonta, o muy cansada.
Seguro que va a llegar ese día en que todos nos despertemos
por fin, y digamos que ya está bien, que no somos tontos y que no hace falta que
nos digan de donde tenemos que ahorrar, que eso ya lo sabemos, pero lo que no
saben ellos es que el dinero que manejan no es suyo, y que los que tienen que
ahorrar son ellos, que nuestro dinero no está para que lo tiren, ni para pagar
cargos de confianza, ni asesores que no saben ni qué significa esa palabra, y
que nos sobran políticos sinvergüenzas y que con unos poquitos honrados y
trabajadores tenemos más que de sobra, y que empiecen a ponerse en la cola del
paro y que empiecen a dar las gracias si consiguen un trabajo.
Ya queda menos para que unos cuantos cientos, miles, millones
de españoles, invirtamos este cansancio que arrastramos, y que tan bien les
viene a ellos, en decidir que no los queremos, y echarlos y desterrarlos, y
cuando llegue ese día, volveré a dar las gracias, y me despertaré, y tendré
esperanzas de que mis hijos puedan vivir en un país que nos esté cansado,
cansado de todo.
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