GRACIAS
MAMÁ
Ayer escribí a mi hijo Jose
porque era su cumpleaños, pero ayer también era el cumpleaños de mi madre.
Todo lo que pudiera decir de
ella sería poco. Es una gran mujer, especial como ninguna, la mejor madre y
abuela que se pueda tener.
Ella nació por casualidad en
Salamanca donde estaba destinado entonces mi abuelo pero toda su vida
transcurre primero en San Sebastián y luego, una vez que se casa en Málaga.
Nace en una familia donde reinan
las mujeres, su abuela, que debía tener un carácter de armas tomar, su madre
también con gran carácter, pero con una ternura infinita, y sus 4 hermanas (una
de ellas falleció siendo una niña). Recibe una buena educación en el Colegio
Sagrado Corazón, aprende francés y casi lo habla como si fuera de allí. Se
educa, como he dicho, en esa preciosa y cosmopolita ciudad que es San
Sebastián, donde los avances de la moda, los inventos, las ideas algo más
liberales llegan antes por su cercanía a Francia. Además mi abuela, mujer
inteligente y muy adelantada a su época, quiere que todas sus hijas estudien y
se eduquen cosa que el aquel entonces no era muy habitual. Todas mis tías
hicieron carreras universitarias, pero mi madre, que era un poco dicharachera
no quiso, aunque eso no le impide tener una educación y una cultura que muchos
quisiéramos.
Ella nos ha enseñado a amar
su tierra, los mejores veranos los hemos pasado en la casa de mi abuela en San
Sebastián, y todos los recuerdos hasta donde alcanzo son maravillosos.
Cuando se casa se traslada a
vivir con mi padre a Málaga, primero a Alhaurín el Grande, donde dice que
lloraba todos los días, porque no entendía lo que le hablaban, imaginaros una
señorita fina y educada en un pueblo de aquella época (años 60). Luego se
trasladaron a Málaga, donde nacieron sus cinco hijas (bueno yo lo hice en
Madrid pero también fue algo casual). Así que volvemos a tener un matriarcado
(algo muy vasco, como ella). En casa hemos convivido, mi padre y mi madre, mis
5 hermanas, mi abuela y mi tía (ellas vivían en un piso al lado nuestro), y hay
quien puede pensar que mi padre se volvería loco, pero él estaba tan feliz. Mi
madre siempre han sido el centro principal de la familia, todo gira en torno a
ella. Ella siempre está en todo, y con todos. Pendiente de todas sus hijas, día
a día, momento a momento, y de todos sus nietos (que son 10), no se le escapa
nada, se mantiene con una actividad y un mente prodigiosa que ya quisiera yo.
En todos los momentos
felices ha estado, pero en todos los momentos difíciles más. Si estoy aquí es
por ella, hubo momentos en mi vida que no hubiera podido superar sino fuera por
su cariño, sus palabras de aliento, y su estar junto a mi en todo momento, me
levantaba y ahí estaba ella con una llamada de ánimo dando cariño, y lo último
que escuchaba antes de dormir era su voz al teléfono dándome más ánimo, venía a
verme, se ocupaba de mis hijos, y todo siempre con una sonrisa, siempre te
escribe un mensaje de aliento en el momento justo, y sabe darte con sus
palabras lo que necesitas escuchar.
Los domingos por la tarde
solemos ir todas las hermanas a su casa y montamos una tertulia maravillosa,
aunque es una jaula de grillos, hablamos y hablamos todas de cualquier tema,
pero siempre alrededor de ella. Los niños de cada una se quedan en el salón
jugando a la play o viendo la tele, y nosotras todas a la salita, cada una en
su sitio favorito. Son unas tardes de domingo maravillosas, se hacen siempre
cortas y te quedas con ganas de más.
Este año ha sido alqo
complicado para ella, para todas, pero como siempre nos ha demostrado su
fuerza, su entereza, y su saber estar, su buen ánimo y hasta su sentido del
humor.
Podría escribir hojas y
hojas sobre ella, pero lo que yo quiero con esto es darle las gracias por estar
siempre ahí, no fallarme nunca, y siempre sabe qué decir, incluso cuando no
dice nada. También quiero darle las gracias a la Abuela que es, mis hijos la
adoran y acuden a ella en cuanto les surge algún problema, y ella siempre les
da buenos consejos, y hace de mediadora, los entiende, y sobre todo los escucha
y los calma, los ayuda, y les da un inmenso cariño.
Te quiero mamá, a veces creo
que no te lo demuestro lo suficiente, ayer fue tu cumple, que ilusión me hizo
que Jose naciera el mismo día que tú.
Y esta tarde como casi todos
los domingos, allí estaremos todas, y celebraremos los dos cumpleaños, con tu
chocolate que es el mejor del mundo, y tu estarás sonriente, y todas querremos
hacernos fotos contigo, y darte besos, nos empujaremos, en broma, para ponernos
a tu lado en la foto, y tus nietos te abrazaran, y todas estaremos felices por
estar juntas y a tu lado.
Gracias mamá.



