domingo, 17 de marzo de 2013

Gracias Mamá



GRACIAS MAMÁ

Ayer escribí a mi hijo Jose porque era su cumpleaños, pero ayer también era el cumpleaños de mi madre.
Todo lo que pudiera decir de ella sería poco. Es una gran mujer, especial como ninguna, la mejor madre y abuela que se pueda tener.

Ella nació por casualidad en Salamanca donde estaba destinado entonces mi abuelo pero toda su vida transcurre primero en San Sebastián y luego, una vez que se casa en Málaga.
Nace en una familia donde reinan las mujeres, su abuela, que debía tener un carácter de armas tomar, su madre también con gran carácter, pero con una ternura infinita, y sus 4 hermanas (una de ellas falleció siendo una niña). Recibe una buena educación en el Colegio Sagrado Corazón, aprende francés y casi lo habla como si fuera de allí. Se educa, como he dicho, en esa preciosa y cosmopolita ciudad que es San Sebastián, donde los avances de la moda, los inventos, las ideas algo más liberales llegan antes por su cercanía a Francia. Además mi abuela, mujer inteligente y muy adelantada a su época, quiere que todas sus hijas estudien y se eduquen cosa que el aquel entonces no era muy habitual. Todas mis tías hicieron carreras universitarias, pero mi madre, que era un poco dicharachera no quiso, aunque eso no le impide tener una educación y una cultura que muchos quisiéramos.

Ella nos ha enseñado a amar su tierra, los mejores veranos los hemos pasado en la casa de mi abuela en San Sebastián, y todos los recuerdos hasta donde alcanzo son maravillosos.

Cuando se casa se traslada a vivir con mi padre a Málaga, primero a Alhaurín el Grande, donde dice que lloraba todos los días, porque no entendía lo que le hablaban, imaginaros una señorita fina y educada en un pueblo de aquella época (años 60). Luego se trasladaron a Málaga, donde nacieron sus cinco hijas (bueno yo lo hice en Madrid pero también fue algo casual). Así que volvemos a tener un matriarcado (algo muy vasco, como ella). En casa hemos convivido, mi padre y mi madre, mis 5 hermanas, mi abuela y mi tía (ellas vivían en un piso al lado nuestro), y hay quien puede pensar que mi padre se volvería loco, pero él estaba tan feliz. Mi madre siempre han sido el centro principal de la familia, todo gira en torno a ella. Ella siempre está en todo, y con todos. Pendiente de todas sus hijas, día a día, momento a momento, y de todos sus nietos (que son 10), no se le escapa nada, se mantiene con una actividad y un mente prodigiosa que ya quisiera yo.

En todos los momentos felices ha estado, pero en todos los momentos difíciles más. Si estoy aquí es por ella, hubo momentos en mi vida que no hubiera podido superar sino fuera por su cariño, sus palabras de aliento, y su estar junto a mi en todo momento, me levantaba y ahí estaba ella con una llamada de ánimo dando cariño, y lo último que escuchaba antes de dormir era su voz al teléfono dándome más ánimo, venía a verme, se ocupaba de mis hijos, y todo siempre con una sonrisa, siempre te escribe un mensaje de aliento en el momento justo, y sabe darte con sus palabras lo que necesitas escuchar.

Los domingos por la tarde solemos ir todas las hermanas a su casa y montamos una tertulia maravillosa, aunque es una jaula de grillos, hablamos y hablamos todas de cualquier tema, pero siempre alrededor de ella. Los niños de cada una se quedan en el salón jugando a la play o viendo la tele, y nosotras todas a la salita, cada una en su sitio favorito. Son unas tardes de domingo maravillosas, se hacen siempre cortas y te quedas con ganas de más.
Este año ha sido alqo complicado para ella, para todas, pero como siempre nos ha demostrado su fuerza, su entereza, y su saber estar, su buen ánimo y hasta su sentido del humor.

Podría escribir hojas y hojas sobre ella, pero lo que yo quiero con esto es darle las gracias por estar siempre ahí, no fallarme nunca, y siempre sabe qué decir, incluso cuando no dice nada. También quiero darle las gracias a la Abuela que es, mis hijos la adoran y acuden a ella en cuanto les surge algún problema, y ella siempre les da buenos consejos, y hace de mediadora, los entiende, y sobre todo los escucha y los calma, los ayuda, y les da un inmenso cariño.

Te quiero mamá, a veces creo que no te lo demuestro lo suficiente, ayer fue tu cumple, que ilusión me hizo que Jose naciera el mismo día que tú. 

Y esta tarde como casi todos los domingos, allí estaremos todas, y celebraremos los dos cumpleaños, con tu chocolate que es el mejor del mundo, y tu estarás sonriente, y todas querremos hacernos fotos contigo, y darte besos, nos empujaremos, en broma, para ponernos a tu lado en la foto, y tus nietos te abrazaran, y todas estaremos felices por estar juntas y a tu lado.

Gracias mamá.



sábado, 16 de marzo de 2013

Carta a mi hijo Jose que hoy cumple 18



Me parece mentira que haya llegado este día, estos 18 años se han pasado tan rápido.. 

Recuerdo perfectamente el día que llegaste. Me dijo el médico que me fuera a la clínica el día antes, y que nacerías pronto, tenía tantas ganas de verte, de saber que estabas sano, de ver tu carita, además para mi era muy bonito que nacieras el mismo día que tu abuela, era como una señal de que serías siempre alguien especial y bueno como ella (bueno en el más amplio sentido de la palabra).

Te costó salir, es como si no quisieras separarte de mi, y estuvimos todo el día luchando, tú por quedarte y yo por sacarte, y cogerte en mis brazos. Me había imaginado mucho ese momento, pero nunca en mis sueños sentí ese confort y esa sensación de plenitud que te da el tener por primera vez a tu hijo en brazos.

Naciste ya de noche, a las 22.10 h, y aunque había pasado un día terrible, en ese momento, como por arte de magia, desaparecieron todos los dolores, vi tu cara, y que guapo eras Dios mío!!! Y estabas bien, no te faltaba nada, jajaja.

Me hisciste madre, y ahí entendí tantas cosas, que me habían contado pero que no comprendía.

En estos 18 años, hemos pasado muchas cosas, algunas muy malas, que nos han marcado, cómo me hubiera gustado que ni tú ni tú hermano las hubierais tenido que vivir, pero de todo se aprende, y eso te ha hecho el hombre que estás empezando a ser, inteligente, responsable, cabal, justo, también con genio, pero claro, nadie es perfecto. 

Y también tantas cosas buenas, tantos momentos para recordar, todos los días me siento orgullosa de ti, eres un buen hijo, hermano, nieto, amigo de tus amigos, gran estudiante. Estoy segura que vas a llegar donde quieras porque sabes luchar para ello, y porque te lo mereces todo.

Te quiero Jose, se que siempre soy muy exigente, y que no siempre congeniamos, y que discutimos a menudo, pero todo esto forma parte de la enseñanza de la vida.

Quiero darte las gracias por todo lo que me das, y porque sin ti y sin tu hermano yo no sería.
Ya conoces la frase: “Yo soy porque nosotros somos (Ubuntu)”.

Un beso muy fuerte,